Reflujo gastroesofágico
Reflujo gastroesofágico
¿Qué es?
Reflujo gastroesofágico (RGE) fisiológico, se define como el paso del contenido depositado en el estómago de forma retrograda a la luz del esófago; en ocasiones puede llegar a la faringe o boca, e incluso puede ser exteriorizado en forma de vómito, pero en la mayoría de las veces este regresa al estómago sin producir síntomas respiratorios, digestivos o generales. Es frecuente la regurgitación y el vómito de variada frecuencia a intensidad, que en la mayoría de los lactantes de 6 a 12 meses desaparece asociado al crecimiento, la bipedestación y la ablactación.
El RGE fisiológico tiene entonces su edad de máxima expresión entre el 1º-4º mes de edad y se resuelve espontáneamente entre los 12-18 meses de edad . La regurgitación ocurre normalmente en cualquier individuo sano de forma esporádica, y especialmente en el 75% de los lactantes a los 4 meses y en un 15% a los 7 meses, respectivamente.

Se suele confundir con..
La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) en niños es la devolución del contenido gástrico ácido o alcalino hacia el esófago, con repercusiones generales como inapetencia, anorexia, irritabilidad e inadecuada ganancia ponderoestatural; caracterizadas por manifestaciones gastrointestinales, como esofagitis y respiratorias con síntomas refractarios al tratamiento. Ocurre frecuentemente en el menor de 2 años y su causa puede ser primaria o más frecuente secundaria a otras patologías entre ellas parálisis cerebral; fibrosis quística o malformaciones congénitas, como la atresia de esófago.
La historia natural de la ERGE ha demostrado que en la gran mayoría de lactantes se resuelve entre el 1º-2º año de la vida. Sin embargo, si persiste en la edad preescolar o en niños mayores, se observan períodos de mejoría y recaída con una tendencia a persistir hasta la edad adulta hasta en un 50% de los casos.

¿Por qué se presenta?
Fisiopatológicamente, la ERGE se presenta por una alteración que afecta el equilibrio entre los mecanismos protectores y agresores de la mucosa esofágica. Al parecer, el elemento más importante para la prevención del RGE es el esfínter esofágico inferior, que no es una estructura anatómica única, sino más bien la confluencia de varios elementos que generan lo que se conoce como la zona de alta presión.
La formación de la unión gastroesofágica normal depende de un desarrollo coordinado del esófago, el estómago y el diafragma. El desarrollo anormal de este segmento provoca defectos anatómicos y funcionales que conducen al RGE.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de RGE y de ERGE pueden confundirse y ser poco diferenciables. Tal vez la intensidad y la frecuencia de los síntomas son los que generen tal diferencia, pero en la ERGE ya se presentan afecciones generadas por el reflujo, como: esofagitis y estenosis péptica, y en niños mayores, el esófago de Barrett.
Para el abordaje clínico de un lactante con sospecha de RGE, se necesita información confiable acerca de los síntomas; varios cuestionarios basados en los síntomas han sido validados y son útiles para diferenciar RGE de la ERGE. Uno de los más comúnmente usado es el cuestionario de RGE infantil de Orenstein (I-GERQ) contiene 11 preguntas para un puntaje máximo de 25 puntos (Tabla 1). Una puntuación >7 tiene una sensibilidad del 74% y una especificidad del 94% para diagnóstico de ERGE en los lactantes.
Las bases diagnósticas del RGE están soportadas sobre dos pilares los cuales son:
- Historia clínica
- Pruebas complementarias.
- Radiografía de esófago, estómago, y duodeno con contraste
- Monitorización del pH esofágico
- Endoscopia digestiva superior
El 90% de los casos de RGE desaparecerán con el crecimiento y el desarrollo del niño. Por ello se debe revisar de manera clara las técnicas de alimentación, implementar tratamiento farmacológico cuando amerite y el manejo quirúrgico en muy contados casos.
El tratamiento actual para la ERGE es inhibidores de la bomba de protones.
Bibliografía
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